¿A qué propósitos sirve el diseño gráfico? Una reflexión crítica

En relación al debate suscitado en torno a las funciones y la ética del diseño gráfico, os posteo esta modesta traducción de los manifiestos FIRST THINGS FIRST.  Publicados en 1964 y 2000 por un grupo de profesionales del sector como reacción a lo que juzgaban una pérdida del norte de la profesión, progresivamente distanciada de los propósitos esenciales del diseño, pretenden incitar a la reflexión crítica acerca del papel social del diseñador gráfico en el contexto de la sobresaturación visual del entorno y el consumismo exacerbado.

Completamos las fuentes con este enlace al código deontológico del diseñador/a publicado por ICOGRADA (Consejo Internacional de Asociaciones de Diseñadores Gráficos). http://www.icograda.org/smallbox4/file.php?sb4ce0b215dd3b9 (formato PDF). Traducción al castellano, aquí: http://joseluiscruz.info/codigo-de-etica-icograda/

FIRST THINGS FIRST 1964

“Lo primero es lo primero – 1964”

 Un manifiesto

Enlace al manifiesto original (en inglés): http://maxb.home.xs4all.nl/ftf1964.htm

Nosotros, los abajo firmantes, somos diseñadores/as gráficos/as, fotógrafos/as y estudiantes crecidos en un mundo en el que las técnicas y herramientas de la publicidad nos han sido persistentemente presentadas como la forma más lucrativa, efectiva y deseable de utilizar nuestro talento. Hemos sido bombardeados con publicaciones consagradas a esta creencia, aplaudiendo el trabajo de aquellos que han flagelado sus habilidades e imaginación para vender productos como: comida para gatos, bicarbonato, detergente, crecepelo, pasta de dientes a rayas, aftershave, loción para antes del afeitado, dietas de adelgazamiento, dietas para ganar peso, desodorante, agua con gas, cigarrillos, roll-ons o abrefáciles.

Los principales esfuerzos de aquellos que trabajan en la industria publicitaria se malgastan en estos propósitos triviales, que poco o nada contribuyen a nuestra prosperidad nacional.

De acuerdo con una creciente cantidad de público, creemos que hemos alcanzado una cota de saturación de la que las álgidas cifras de ventas no son más que el puro ruido. Consideramos que existen otras cosas en las que merece más la pena invertir nuestras habilidades y experiencia. Hay señalética urbana y de edificios, libros y publicaciones periódicas, catálogos, manuales de instrucciones, fotografía industrial, gráfica didáctica, programas televisivos, publicaciones científicas e industriales y todos los medios restantes a través de los cuales promocionamos nuestro comercio, nuestra educación, nuestra cultura y nuestra conciencia del mundo.

No invocamos la supresión de la publicidad agresiva: no es algo factible. Tampoco queremos restarle diversión a la vida. Proponemos sin embargo una reversión de nuestras prioridades a favor de formas más útiles y duraderas de comunicación. Confiamos en que nuestra sociedad se cansará de trucos comerciales, vendedores prestigiosos y persuasiones ocultas, y en que nuestras capacidades se destinarán a propósitos más merecedores de ello. Con esto en mente, proponemos compartir nuestra experiencia y opiniones y hacerlos accesibles a nuestros colegas de profesión, estudiantes y otras personas interesadas.

Firmado:

Edward Wright

Geoffrey White

William Slack

Caroline Rawlence

Ian McLaren

Sam Lambert

Ivor Kamlish

Gerald Jones

Bernard Higton

Brian Grimbly

John Garner

Ken Garland

Anthony Froshaug

Robin Fior

Germano Facetti

Ivan Dodd

Harriet Crowder

Anthony Clift

Gerry Cinamon

Robert Chapman

Ray Carpenter

Ken Briggs

FIRST THINGS FIRST

“Lo primero es lo primero”

2000

Un manifiesto sobre el diseño

Publicado conjuntamente por los firmantes en “Adbusters”, el diario de AIGA, “Emigre”, “Eye”, “Form” e “Items”.

Enlace al manifiesto original (en inglés): http://maxb.home.xs4all.nl/ftf2000.htm

Nosotros, los abajo firmantes, somos diseñadores/as gráficos/as, directores/as de arte y comunicadores/as visuales crecidos en un mundo en el que las técnicas y herramientas de la publicidad nos han sido persistentemente presentadas como la forma más lucrativa, efectiva y deseable de utilizar nuestro talento. Muchos profesores de diseño y mentores promueven dicha creencia; el mercado la premia; una marea de libros y publicaciones la refuerza.

Empujados en esta dirección, los diseñadores aplican sus habilidades e imaginación a la venta de galletas para perro, diamantes, detergentes, cigarrillos, tarjetas de crédito, zapatillas deportivas, tónicos, cerveza light y vehículos todoterreno. El trabajo comercial siempre ha pagado las facturas, pero muchos diseñadores han permitido que se convierta, en gran medida, en lo que los diseñadores hacen/hacemos.
A consecuencia de esto, así es como el mundo percibe el diseño. El tiempo y energía de los profesionales es empleado en crear demanda en torno a productos que son, en el mejor de los casos, totalmente innecesarios.

Muchos de nosotros hemos ido sintiéndonos progresivamente incómodos con esta visión del diseño. Los diseñadores que consagran la mayor parte de su esfuerzo a la publicidad, el marketing y el desarrollo corporativo están sosteniendo (y de manera implícita, apoyando) un entorno mental tan saturado de mensajes comerciales que está modificando la auténtica forma en que los ciudadanos-consumidores hablan, piensan, sienten, reaccionan e interactúan. De algún modo estamos contribuyendo a esbozar un discurso público reduccionista y tremendamente dañino.

Existen objetivos más merecedores de nuestras habilidades para la resolución de problemas. Una crisis ambiental, social y cultural sin precedentes reclama nuestra atención.

Muchas intervenciones culturales, campañas sociales, libros, revistas, exposiciones, herramientas didácticas, programas de televisión, películas, causas benéficas y otros proyectos de diseño de la información requieren de manera urgente de nuestra experiencia y ayuda.

Proponemos una reversión de nuestras prioridades a favor de formas de comunicación más útiles, duraderas y democráticas, alejadas del marketing de producto y orientadas a la exploración y producción de nuevos significados. El alcance del debate se está restringiendo; debe ampliarse. El consumismo está creciendo sin freno; debe ser retado a través de otras perspectivas, expresadas en parte a través de los lenguajes visuales y recursos del diseño.

En 1964, veintidós comunicadores visuales firmaron la llamada original a que nuestras habilidades fueran dedicadas a fines más útiles, que valieran más la pena. Con el crecimiento explosivo de la cultura comercial global, su mensaje se ha vuelto aún más urgente. Hoy, renovamos su manifiesto en la confianza de que no pasarán más décadas hasta que sea tomado en serio.

Firmado:

Jonathan Barnbrook

Nick Bell

Andrew Blauvelt

Hans Bockting

Irma Boom

Sheila Levrant de Bretteville

Max Bruinsma

Siân Cook

Linda van Deursen

Chris Dixon

William Drenttel

Gert Dumbar

Simon Esterson

Vince Frost

Ken Garland

Milton Glaser

Jessica Helfand

Steven Heller

Andrew Howard

Tibor Kalman

Jeffery Keedy

Trevor Klueg

Zuzana Licko

Ellen Lupton

Katherine McCoy

Armand Mevis

J. Abbott Miller

Rick Poynor

Lucienne Roberts

Erik Spiekermann

Jan van Toorn

Teal Triggs

Rudy VanderLans

Bob Wilkinson

Y muchos/as más.

Raquel

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